Corría el año 2015, Carla y yo estudiábamos Fotografía Artística en la EASD (Valencia). Era el primer año mío y el segundo de Carla. Yo me había fijado en una chica alta y con ojos ajaponesados. La solía ver por los pasillos de la escuela pero nunca había un hilo desde el que tirar para empezar una conversación… Hasta que la última semana de Clase -en la que Carla acabaría ya los estudios y no nos volveríamos a ver- un muy estimado profesor nuestro me dio la excusa perfecta para empezar a hablar: me enseñó una foto de ella que le había hecho esa semana. Era una foto hecha con un objetivo bastante peculiar, en unas condiciones de luz en las que es muy difícil que la foto salga nítida, por lo que Enrique, el profesor, quiso enseñarme el resultado sin saber (ninguno de los dos) lo que implicaría esa foto.

Y así es como una imagen nos unió. A partir de esa foto supe que el nombre de la que hasta ahora era la «chica alta de ojos ajaponesados» era Carla y la foto fue la excusa para, por fin, empezar a hablar.


A las dos semanas vino el primer beso, a los seis meses empezamos a vivir juntos y a los 8 años estoy subiendo esta galería.

Lo curioso es que yo soy de Altea y Carla estudió allí Bellas Artes. Es más, vivíamos a 20 metros el uno del otro, literalmente el edificio de en frente, pero no fue hasta que coincidimos en la EASD que nos conocimos.

Aquí van algunas fotos sueltas hechas durante estos últimos 8 años.